FENOLOGÍA DE LA PLANTA
SANA DEL ALGODONERO
M.C. Lorenzo PÉREZ SOLIS
Red de Estaciones
Meteorológicas del estado de Sonora
PIEAES-INIFAP-FPS
GENERALIDADES
La planta del algodonero, en su hábitat natural, tiene tres
características importantes que la hacen diferente de muchos de los cultivos
anuales tradicionales. Estas son: crecimiento perenne, fructificación
indeterminada y su origen prácticamente tropical. A continuación se explican
cada una de estas tres características.
Crecimiento Perenne
En su hábitat nativo, el algodonero es una planta perenne
que no muere en el otoño. La planta entra en dormancia durante periodos de
sequía y reinicia su rebrote cuando regresan las condiciones favorables de
temperatura y humedad (lluvias o riego). Esta característica es parcialmente
responsable de la reputación del algodonero de no ser un cultivo de clima seco.
Debido a su favorable resistencia a la sequía, trae como
consecuencia una indeseable característica de rebrote y los problemas de cosecha
que esto puede ocasionar. A diferencia de los cultivos anuales que mueren
después de la cosecha, el algodonero seguirá creciendo hasta que las condiciones
ambientales le sean desfavorables.
Fructificación Indeterminada
Otra característica de crecimiento asociada con la
naturaleza perenne del algodonero es su hábito de fructificación indeterminada.
Antes de la floración durante un periodo distinto al crecimiento vegetativo, el
algodonero simultáneamente produce estructuras vegetativas y fructíferas. El
fruto se inicia como una pequeña yema floral o “cuadro”, el cual posteriormente
alcanzará el tamaño de una cabeza de alfiler (apenas visible al ojo). La
aparición de cuadros y flores en cualquier parte donde se cultive es variable,
debido a su fuerte interacción con la acumulación de “Unidades Calor” o “Grados
Día”. Estos periodos, como se discutirá más tarde, son de gran importancia en el
buen manejo de plagas, y oportunas y complicadas decisiones para la cosecha.
Origen Tropical
La tercera característica distintiva del algodonero resulta
de su origen tropical. El algodonero se adapta a regiones donde las temperaturas
van de cálidas a calientes. Crece como un cultivo anual en el clima del Valle
del Yaqui; debido a esto, es necesario sembrar el algodonero después del inicio
consistente de temperaturas favorables. Mientras que el cultivo “lucha” por
emerger del suelo y crecer, enfermedades, maleza e insectos adaptados a su
ambiente pueden dañarlo. Cuando algunas plagas están presentes en forma
simultánea, el desarrollo del cultivo puede retrasarse severamente,
especialmente si están acompañadas de algún estrés agroquímico. En etapas
tempranas, el mejor indicador de altos rendimientos depende fuertemente de
condiciones ambientales favorables durante estas etapas. Así, condiciones de
frío y humedad durante esta época, afectará negativamente el desarrollo del
algodonero.
Debido a lo anterior, el entendimiento fundamental de la
planta de algodonero es esencial para la toma de decisiones oportunas en su
manejo. Lo anterior comprende el Cómo y Cuándo sembrar, regar, fertilizar,
controlar insectos, maleza y enfermedades; además los qué, cómo y cuándo
adicionar fitorreguladores para acelerar y uniformizar la maduración, aplicar
defoliantes, y la cosecha.
El aspirar a los máximos rendimientos de fibra, requiere que
los insumos sean precisamente aplicados de manera oportuna, de acuerdo a las
etapas fenológicas de crecimiento de la planta y los probables problemas de
desarrollo de la misma. El conocimiento de la planta ayudará a los productores a
reconocer eventos específicos y a seleccionar el insumo apropiado para
incrementar el rendimiento del cultivo.
¿CÓMO CRECE LA PLANTA?
La raíz pivotante del algodonero, además de proporcionar el
apoyo mecánico, es la principal fuente de alimento de la planta en lo que
respecta a agua y nutrimentos; el tallo por su parte, es quien soporta las
ramas, mismas que a su vez soportan las fructificaciones. El crecimiento del
tallo principal inicia prácticamente desde que emergen los cotiledones. Aquí las
yemas meristemáticas desarrollan nudos, entrenudos, ramas, hojas y
fructificaciones. Múltiples investigadores han coincidido en que la planta
inicia su germinación y desarrollo una vez que la temperatura alcanza los 15.5
°C en promedio en el suelo (unos 13 °C en el ambiente), y que su tasa de
crecimiento se duplica cada vez que la temperatura se incrementa en 10 °C. Esta
relación se mantiene hasta que la temperatura alcanza los 30 °C, tiempo al cual,
un incremento de esta temperatura, reduce la eficiencia de la planta. Una manera
sencilla de predecir los eventos fenológicos de la planta es la de calcular las
Unidades Calor o Grados Día, restando a la temperatura media del día los 13 °C.
Estos Grados Día se acumulan diariamente para determinar cuando ocurrirá el
cuadreo, floración, inicio de cápsulas, etc., de la planta.
Las primeras hojitas de
algodonero, o cotiledonares, aparecen el día de la emergencia del algodonero.
Las hojitas verdaderas aparecen de 7 a 10 días más tarde. Después de 30 a 35
días de desarrollo vegetativo, se formarán los primeros cuadros (yemas
florales), sobre una rama fructífera surgida del nudo de la quinta o séptima
hoja verdadera. Este importante evento marca el inicio visible del crecimiento
reproductivo. La planta continuará produciendo normalmente ramas fructíferas
adicionales de una manera ordenada hacia arriba del tallo.
Las ramas fructíferas se
distinguen por su arreglo en zigzag, donde una hoja y yema floral son formadas
en cada ángulo. Cada rama fructífera puede producir varios cuadros; sin embargo,
más del 90 por ciento de los capullos cosechables pueden encontrarse en la
primera o segunda posición en una rama fructífera. Cuando la población de
plantas es alta, el 90 por ciento de los capullos cosechables pueden encontrarse
en la primera posición en una rama fructífera. Mientras que las ramas
vegetativas crecen generalmente en la parte baja de la planta a partir del
quinto nudo, contando como nudo cero el cotiledonar; una rama vegetativa puede
producir un máximo de dos ramas fructíferas.
El algodonero en el Valle del
Yaqui, normalmente produce entre 16 a 22 ramas fructíferas dependiendo de la
variedad; mientras que las vegetativas pueden ser variables de número de una a
cinco, de acuerdo con la variedad, si es compacta o arbustiva. Pueden aparecer
nuevas ramas vegetativas en las partes altas de la planta, bajo condiciones
anormales, principalmente debido a daño por insectos chupadores en etapas
tempranas de la planta, dando como resultado la conocida como “planta
candelabro”. Estas plantas, obviamente, retrasarán su maduración en contraste
con las que se encuentran bajo condiciones normales. Las ramas fructíferas son
quienes producen las estructuras reproductivas (cuadro -> flor -> bola o cápsula
-> capullo.
Investigaciones en el Valle
del Yaqui, indican que las bellotas producidas en la primera posición de las
ramas fructíferas, generadas entre los nudos del 6to. al 10mo. tienen la mayor
probabilidad de llegar a capullos cosechables (asumiendo protección contra
insectos). El “amarre” de bellotas en esta posición declina en las ramas
fructíferas superiores a estos nudos. Las bellotas producidas en las ramas
fructíferas de los nudos 18vo. ó más altas, tienen menos del 10 por ciento de
oportunidad de llegar a capullos. Existe la misma tendencia para las bellotas de
2da. Posición, excepto para aquellas que se colocan en las ramas fructíferas de
los nudos 6to. al 10mo., las cuales tienen entre un 20 al 30 por ciento de
oportunidad de “amarrarse” para cosecha, porcentaje que declina gradualmente en
las ramas superiores.
Esta progresión en la
fructificación del algodonero, debe seguirse para estimar el intervalo de la
aparición de las flores en el tallo principal y en las ramas vegetativas. El
intervalo de la fructificación vertical (entre la aparición de flores blancas en
la posición uno en ramas fructíferas adyacentes) es de aproximadamente tres días
(50 Unidades Calor). Mientras que el intervalo de la fructificación horizontal
(entre la aparición de flores blancas entre las posiciones uno y dos en la misma
rama fructífera), es de aproximadamente seis días (unas 100 Unidades Calor).
En función de estas
indicaciones es importante “mapear” frecuentemente la planta para registrar e
identificar las causas posibles de pérdida de frutos, tales como estrés de
humedad, daño por insectos, crecimiento exuberante, tiempo nuboso y/o periodos
prolongados de lluvia. Los productores deben hacer uso de esta estrategia para
reafinar la estrategia de manejo del cultivo.
MONITOREO DE PLANTAS
Las técnicas de monitoreo y el
mapeo de plantas, han recibido un alto grado de atención en los años próximos
pasados. Estas técnicas requieren de cierta cantidad de tiempo y energía, pero
nos puede decir mucho acerca del cultivo del algodonero y como éste debe ser
manejado. Para ello es necesario conocer un poco de las tres importantes etapas
del algodonero: prefloración, periodo de floración y periodo de apertura de
bellotas.
PRE-floración
Para determinar el inicio de
la fructificación (nudo de la primera rama fructífera) -cuando la planta tiene
entre 5 ó 6 hojas verdaderas- se debe ser hábil para detectar los primeros
cuadros, los llamados “cabeza de cerillo”, en las terminales (parte alta de la
planta). Contando el número de hojas verdaderas en el tallo principal, ignorando
los cotiledones, cuando la mayoría de las plantas tengan un cuadro cabeza de
alfiler, se puede determinar el nudo de la primera rama fructífera. Con un buen
manejo de las variedades precoces, deben iniciar su fructificación sobre el nudo
5 ó 6, algunas plantas ocasionalmente tienen esta rama fructífera en el nudo 4.
Las variedades intermedias y tardías, usualmente inician su fructificación en un
nudo más alto. A como a planta va creciendo, las hojas inferiores abajo de la
primera rama fructífera se caerán y las ramas vegetativas pueden desarrollarse
de esos nudos inferiores.
Para determinar la primera
rama fructífera en una planta de algodonero vieja, se tendrán que contar las
incisiones o cicatrices que las hojas inferiores han dejado al caerse. No cuente
las incisiones de las hojas cotiledonares. La caída de estas hojas dejará dos
cicatrices directamente arriba de la superficie del suelo. Las cicatrices que
interesan contar fueron formadas por hojas verdaderas, arriba de las
cotiledonares.
FACTORES QUE AFECTAN INICIO DE FRUCTIFICACIÓN
Algunos factores solos o en
combinación con otros, pueden influir en el inicio de la fructificación. Bajas
poblaciones de plantas pueden bajar el nudo de la primera rama fructífera en
tanto como un nudo. Mientras que altas poblaciones, temperaturas frías
(nocturnas debajo de 15 °C) durante unas semanas después de la emergencia, daños
por trips, o un periodo inusual de altas temperaturas (noches con más de 27 °C)
pueden promover el nudo de la primera rama fructífera hasta en el nudo tres. Un
estrés de Nitrógeno también puede afectar el nudo de la primera rama fructífera,
sin embargo esto es raro, debido a que las necesidades de N son bajas antes de
la fructificación y en presiembra. Si uno o más de estos factores han retardado
el cuadreo, entonces deberá haber cicatrices visibles. Si hay cicatrices
visibles de aborto de cuadros en los nudos 5 ó 6, entonces el algodonero no ha
retardado su fructificación, si no que está perdiendo cuadros.
IMPLICACIONES EN EL RETARDO EN LA FRUCTIFICACIÓN
El Algodonero que inicia su
fructificación en la parte alta de la planta, es más probable que tenga un
crecimiento exuberante, particularmente si los primeros cuadros no son
retenidos. La retención de los primeros cuadros y bellotas es más importante
cuando el algodonero inicia su fructificación en la parte alta de la planta que
en la normal. Estos campos deben ser monitoreados más intensamente para
retención de frutos. Adicionalmente, la época de aplicaciones de nitrógeno
deberá ser más cuidadosa. Dosis de nitrógeno arriba de las recomendadas, en el
futuro pueden retardar el cultivo y agregar el potencial del crecimiento
exuberante.
DETERMINACIÓN DE LA RETENCIÓN DE FRUTOS
Los primeros cuadros “cabeza
de cerillo”, empiezan a aparecer alrededor de las 400 Unidades Calor o grados
día en variedades precoces, mientras que en las de ciclo intermedio y tardío,
éstos aparecen entre las 450 a 500 Unidades Calor Acumuladas (Cuadro 1). Desde
este momento hasta la primera flor debe ser de mucha ayuda determinar la
retención de frutos usando la técnica de mapeo de plantas.
Las plantas deben ser
“mapeadas” al azar en el campo y se deben muestrear al menos unas 20 plantas por
campo. Sin embargo, entre más plantas se puedan mapear por campo, más seguridad
se tendrá en los resultados, y esto se reflejará en más exactitud en el patrón
de fructificación del predio. El porcentaje de retención de frutos se determina
por la división del número de frutos presentes entre el número de sitios
fructíferos, y la resultante se multiplica por 100. Por ejemplo, si se mapean 20
plantas y se encontraron 75 frutos y 90 sitios fructíferos, la retención de
frutos será del 83 por ciento.
% de retención de frutos = (número de frutos/número de sitios
fructíferos) * 100
CAUSAS DE CAÍDA TEMPRANA DE FRUTOS
Cuando los frutos son
formados, pero se caen, una cicatriz visible permanece. Los frutos que se caen
antes de la floración pueden ser causados por algunos factores, incluyendo daño
por insectos, clima frío y nublado, o suelos saturados de humedad. Sin embargo,
es relativamente fácil distinguir si la caída de cuadros en etapas tempranas es
debida a daño de insectos, o a condiciones ambientales.
Cuando la retención de frutos
es más baja de lo deseado (abajo del 80 al 90 por ciento), es muy importante
determinar si la causa posible de la pérdida de cuadros es debida a insectos
plaga. Las aspersiones innecesarias de insecticida, no sólo es dinero tirado a
la basura, si no que también matará insectos benéficos, lo que resulta en una
alta probabilidad de que el algodonero necesite ser tratado para el control del
complejo gusano tabacalero y bellotero (mayo-junio). Aplicaciones innecesarias
también pueden causar resistencia a los áfidos y contaminación del ambiente.
Se ha observado que frío y
condiciones de nublados (abajo de 13 °C), causan caída de cuadros, debido a que
decrece la fotosíntesis de la planta. Suelos saturados de humedad (en
combinación con tiempo nublado) también puede causar la caída temprana de
cuadros. Asimismo, aunque más raro, condiciones de sequía también pueden causar
la caída de cuadros de tamaños pequeños a medianos, más tarde en el ciclo. Otros
insectos, incluyendo la segunda generación del complejo de gusano tabacalero y
bellotero pueden causar pérdida de cuadros (mayo-junio). Nunca se debe asumir
que la pérdida temprana de cuadros sea completamente causada por condiciones de
clima, sin examinar primero cuidadosamente la situación de insectos en el campo.
SIGNIFICANCIA DE RETENCIÓN TEMPRANA DE FRUTOS
De todos los cuadros que una
planta produce durante su ciclo, sólo alrededor de un 35 % llega a capullo, el
resto se desprende de la planta por causas naturales (equilibrio hormonal), o
bien, debido a causas externas de la planta, tales como periodos de estrés de
humedad, térmico, nutrimental o por daño de insectos. Los cuadros producidos las
primeras semanas son los que tienen mayor probabilidad de llegar a capullo, en
contraste con los producidos en las últimas semanas del ciclo del cultivo.
La retención de cuadros antes
de la floración influye en el crecimiento y desarrollo de la planta por el resto
del ciclo y en el cómo manejar el campo de cultivo. Campos con baja retención de
cuadros tempranos y de crecimiento exuberante tienen un efecto negativo en el
retraso de la maduración; asimismo debido a ese crecimiento exuberante, se hace
necesario llevar a cabo un uso racional de Nitrógeno para minimizar este
crecimiento y el potencial de pudrición de bellotas. Por otra parte, se debe
intensificar el chequeo de insectos para evitar futuras pérdidas excesivas de
frutos.
La duración del cuadreo, es
variable de acuerdo con la fecha de siembra y la variedad; así en trabajos de
investigación del Campo Experimental Valle del Yaqui, mostraron que en fechas de
siembra de febrero, esta etapa duró aproximadamente nueve semanas; mientras que
en las realizadas durante el mes de marzo, el cuadreo duró una semana menos que
la de febrero. Finalmente, en siembras tardías de abril esta etapa se acortó en
10 a 20 días de acuerdo con las fechas de siembra de marzo y febrero,
respectivamente. Este efecto en la duración de la etapa de cuadreo se debe
principalmente al estrés provocado por las altas temperaturas en lo avanzado del
ciclo, lo que hace que la planta acelere su metabolismo, en un intento de
sobrevivencia natural de a planta.
EL PERIODO DE FLORACIÓN
Las primeras flores empiezan a
aparecer alrededor de las 600 a 650 Unidades Calor Acumuladas en las variedades
precoces, mientras que en las intermedias y tardías requieren de alrededor de 50
Unidades Calor más para que se de esta etapa fenológica (Cuadro 1); este evento
coincide con la aparición de cuadros susceptibles al ataque de picudo del
algodonero (Anthonomus grandis). Similar a lo que sucede
con los cuadros, no todas las flores que produce la planta llegan a capullo,
sólo alrededor de un 40 por ciento de ellas lo logran; el resto se desprende
también por causas naturales, o bien, por lo mismos problemas de estrés
mencionados anteriormente para los cuadros. Asimismo, las primeras flores son
las que tienen la más alta probabilidad de llegar a capullo, sin embargo, las
flores son menos susceptibles de perderse que los cuadros.
La flor del algodonero,
generalmente es de color blanco cremoso el primer día, roja el segundo día (cuando
ya ocurrió la polinización), y rojo oscuro el tercer día. De hecho la flor
blanca debe considerarse como “bola” o cápsula desde el primer día de ocurrida
la polinización, ya que desde ese momento empiezan a acelerarse los procesos de
desarrollo de la semilla y la fibra, lo que da lugar a un aumento en el tamaño
del fruto.
Al igual que con los cuadros,
la duración de la etapa de floración varía de acuerdo con la fecha de siembra,
siendo más larga en siembras tempranas y más corta en las siembras tardías. En
siembras de la primera quincena de febrero el periodo de floración dura
alrededor de 11 semanas; mientras que en siembras de las primeras quincenas de
marzo y abril, esta fase dura aproximadamente 9 y 6 semanas, respectivamente.
Durante este periodo empiezan a aparecer las primeras bellotas de más o menos
una pulgada, alrededor de las 870 Unidades Calor Acumuladas (Cuadro 1). Sin
embargo, un estrés asociado con sequía, nematodos o nutrimentos puede acortar
este periodo significativamente; o bien, puede alargarse por una mala retención
de frutos o exceso de nitrógeno. El mapeo de plantas, como se mencionó antes en
prefloración, es beneficioso durante el periodo de floración. Aunado a esto, el
monitoreo del movimiento de la primera posición de flores blancas, a la primera
mitad de la planta durante el periodo de floración, dará una idea de la
condición del cultivo.
PERIODO DE APERTURA DE CAPULLOS (MADURACIÓN)
Como se comentaba
anteriormente, los capullos más cercanos al tallo principal (primero y segundo
puntos fructíferos), y en la parte media de la planta, son los que más aportan a
la cosecha final en el peso y calidad de la fibra (longitud y finura). Estos
puntos son los que producen los capullos más grandes y de mejor calidad,
principalmente en la parte baja y media de la planta. Las siguientes posiciones
fructíferas, además de tener menor probabilidad de llegar a capullos,
generalmente producen capullos más pequeños, de menor cantidad de semillas,
menor peso y menor madurez de la fibra que los comprados con los capullos de
primeras posiciones. En la parte alta de la planta, el tamaño y la calidad de
los capullos también decrecen, debido principalmente a la disminución en la
duración del día, altas temperaturas y reducida disponibilidad de nutrimentos.
La aparición de capullos en esta región, empiezan a aparecer 40 a 45 días
después de las primeras flores en variedades precoces; mientras que en las
intermedias y tardías esto ocurre cinco días más tarde, aproximadamente a las
1,700 a 1,750 Unidades Calor (Cuadro 1). Así la planta estará lista para la
primera cosecha, o para defoliación, en unos 20 a 30 días después de los
primeros capullos, cuando se rebasen las 1,900 Unidades Calor Acumuladas.
Por ciento de apertura
El monitoreo de plantas
durante el periodo de apertura de capullos puede ayudar a elaborar un calendario
de aplicación de defoliantes y determinar si los aceleradores de apertura de
capullos se justifican. El algodonero normalmente está listo para defoliarse con
alrededor de 60 por ciento de capullos abiertos. El porcentaje de apertura de
capullos se determina por el conteo de bellotas cosechables abiertas y cerradas
en algunas plantas del campo. El número de capullos se divide entre el número
total de bellotas (abiertas y cerradas), y el resultado se multiplica por 100.
Ejemplo, si se mapearon 20 plantas y se contabilizaron 195 capullos, y 105
bellotas (300 bellotas en total), el porcentaje de capullos será de 65 %.
% de apertura = número de
capullos X 100
Total de bellotas cosechables (abiertas y
cerradas)
COSECHA
Para llegar a este punto, es
necesario haber realizado todas las labores recomendadas para ello, es decir,
haber aplicado la práctica necesaria de manera oportuna y que la planta no haya
sufrido estrés de humedad ni de nutrimentos, y haber realizado un efectivo
control de insectos plaga, maleza y enfermedades. Si se realizó esto de manera
oportuna y efectiva, en campo se puede estimar el potencial de rendimiento del
cultivo. Los capullos pesan en promedio 3.3 gramos en variedades de capullos
chicos y alrededor de 4 gramos cuando son variedades de capullos mediano, así
que para estimar un potencial de rendimiento de cuatro toneladas de algodón en
hueso por hectárea, observemos el Cuadro 2.
Cuadro 1. Fenología General
de la planta SANA de algodonero en función de las Unidades Calor o Grados día,
acumulados. Esta varía de acuerdo al ciclo de maduración del cultivo (precoz y
tardía).
|
Etapa Fenológica |
Unidades Calor o Grados Día Promedio |
|
|
|
|
Inicio de Cuadreo |
450 |
|
|
|
|
Cuadro Susceptible a Picudo |
650 |
|
|
|
|
Inicio de Floración |
700 |
|
|
|
|
Bellota chica (Una pulgada) |
870 |
|
|
|
|
Pico de Cuadreo |
1260 |
|
|
|
|
Inicio de Capullos |
1725 |
|
|
|
|
Fin de Ciclo |
> de 1900 |
Cuadro 2. Estimación del
número de capullos necesarios para aspirar a un rendimiento de cuatro toneladas
de algodón en hueso por hectárea, en función del tamaño del capullo y la
población de plantas.
|
Tamaño de capullo |
Número de plantas por metro |
|
5 |
7 |
9 |
11 |
|

|
|
|
|
|
|
Chico |
22 |
19 |
17 |
15 |
|
Mediano |
20 |
17 |
15 |
12 |
|